LO QUE SE DEBE CONOCER DEL NUEVO RÉGIMEN DISCIPLINARIO DE LAS FF.MM

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Por: Johann Clavijo – Abogado Especialista Derecho Sancionatorio

  • La relación especial de sujeción en nuevo régimen disciplinario de las FFMM – Ley 1862 de 2017

A manera de introducción, para referirse al régimen disciplinario de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, es deber necesariamente hacer alusión a la relación especial de sujeción intensificada, y qué quiere decir esto, pues es aquel vinculo que existe entre el militar o policía y la respectiva institución que compromete atender al deber de someterse a lo que la Constitución y la ley le ordene con estrecho apego a lo preceptuado en los tratados internacionales en materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario actualmente ratificados por el Estado.

 

Lo anterior qué quiere decir, esa relación especial de sujeción para describirla gráficamente, se puede afirmar que es una «relación fuerte», puesto que la exigencia que se le pide a estos destinatarios de ese régimen y lo que se espera por parte de la sociedad es mucho mayor respecto de cualquier otro funcionario público, de ello da cuenta el catálogo de deberes y principios, aunado a la posición de garante con la sociedad entera ligado al uso de la fuerza, que aunque legítima, debe conservar la racionalidad y proporcionalidad.  

 

Para dar una idea de lo que representa el Código Disciplinario para las FF.MM., se debe tener claro el siguiente concepto: En el derecho sancionador colombiano o en cualquier otro ordenamiento jurídico similar al nuestro, se dice que sancionar es una prerrogativa para evitar acciones antijurídicas, pero también de castigarlas conforme al grado de la conducta desaprobada perpetrada u omitida.

 

No hay que echar de menos que hay una gran diversidad de normatividad disciplinaria incluso hasta en los colegios y clubes deportivos, pues se hacen de sus propias reglas para poner en orden a su gente.

 

Pero en lo que atañe al régimen disciplinario de la fuerza pública el legislador ocupó como lo denomina el profesor Garzón J. un «momento cero» u «oportunidad política» en el cual se definieron los conceptos o contenidos del derecho disciplinario castrense.

 

En este espacio legislativo se determinan las normas de la conducta del Militar y del Policía, por qué digo esto, porque solo el legislador define la política disciplinaria del momento, de allí sus reformas, que como contenido puede ajustar nuevas conductas, incrementar sanciones, fijar competencias, en el caso de la Ley 1862 de 2017 veremos qué contenido dispuso respecto de la relación especial de sujeción entre otros aspectos dogmáticos relevantes.

  • En dirección a una relación de sujeción aún más intensificada

Para responder a un interrogante acerca de la norma ¿Se vigorizó en cuanto a la relación especial de sujeción?, es preciso señalar que indefectiblemente si lo hizo.

 

Se puede apreciar en el marco descriptivo en lo que corresponde al deber funcional del militar, varios aspectos que introdujo la norma entre ellos que indican la intensificación de la relación especial de sujeción, nótese que el artículo 1 de la Ley 1862 de 2017, señaló:

 

«Es deber fundamental del militar por su honor, la disposición permanente para defender a Colombia, incluso con la entrega de la propia vida cuando sea necesario, cumpliendo la Constitución Política, las leyes y los reglamentos, respetando los preceptos, principios, valores y virtudes inherentes a la carrera militar»

 

Llama la atención en este aparte que, incluso con la entrega de la propia vida, bien jurídico de mayor valor, que por supuesto marca una gran diferencia y distanciamiento frente a otros ordenamientos disciplinarios.

 

De igual forma, este código se vio impregnado de la exigencia de una pluralidad de valores militares como: honestidad, veracidad, solidaridad, justicia, responsabilidad, compañerismo, valentía, honor, obediencia, servicios, disciplina, familia, seguridad, mística, abnegación, espíritu de cuerpo, espíritu militar, lealtad, control, disciplina de cuerpo y cortesía militar, de igual forma, conceptualizó el alcance de las virtudes militares como: la prudencia, templanza, fortaleza, iniciativa, comunicación, respeto, ejemplo, constancia y liderazgo, principios y virtudes que no estaban desarrollados en su totalidad en la Ley 836 de 2003.  

 

  • Conclusión de la relación especial de sujeción especial

Es notorio lo extenso y fuerte que se consolidó la norma en lo que atañe a la relación especial de sujeción – ¿eso es bueno y en qué medida? – no es bueno ni malo, pero habría que recordar que «al que mucho se compromete mucho se le exige», esto no escapa al derecho sancionador, en lo personal la descripción normativa a suerte de ser muy extensa y llena de figuras valorativas sobre una esquema de conductas que llaman a la perfección del militar y no a la realidad como ser humano, la norma en sí misma raya con la tautología, el peligro es que se convierta en una bonita letra o que se apliquen sanciones por el no cumplimiento cabal de sus principios, y que al final el operador jurídico quede corto en probar la afectación sustancial del deber, pues como reza otra máxima, nadie está obligado a lo imposible, veremos cómo con el devenir de los procesos la eficacia de la norma y el impacto que genere en nuestras fuerzas militares.

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