REGÍMENES DISCIPLINARIOS EN COLOMBIA

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RÉGIMEN DISCIPLINARIO Y LAS DIFERENTES RELACIONES ESPECIALES DE SUJECIÓN

¿CUÁNTAS CLASES DE RELACIÓN ESPECIAL DE SUJECIÓN EXISTEN EN EL DERECHO DISCIPLINARIO?  

En Colombia, existe una gran variedad de regímenes disciplinarios, es posible decir que estos se dividen así: i) Según la naturaleza de su origen, ii) Por el grado de la relación especial de sujeción, iii) Por el control jurídico que se ejerce sobre los actos sancionatorios. 

Según la naturaleza de su origen.

De acuerdo a su origen pueden ser público o privado, los regímenes creados por medio de una ley son obviamente las de carácter público, veamos:

El primero, el cual corresponde al Código Único Disciplinario – Ley 734 de 2002, dirigidos a los funcionarios y servidores públicos, así como aquellos sujetos que sin ser funcionarios públicos desarrollan para la entidad estatal una actividad de servicio público.

El segundo, está prevista para los miembros de la Fuerza Pública, es decir, militares y policías, los primeros regidos bajo la Ley 836 de 2003 derogada por la Ley 1862 de 2017 y, para la Policía Nacional en la Ley 1015 de 2006, también conocido como regímenes disciplinarios especiales.

La Corte Constitucional en Sentencia C-053/18 ha señalado frente al Código Disciplinario de las FFMM que:

«Régimen disciplinario especial, tanto en materia sustancial como procesal, distinto del régimen común reconocido para el juzgamiento de faltas disciplinarias cometidas por el resto de los servidores públicos del Estado»

 

En tercer lugar, la Ley 1123 de 2007 que regula la deontología de la profesión del abogados, cuyo juzgamiento recae exclusivamente ante los Consejos Seccionales de la Judicatura, de igual manera en esta jurisdicción se juzgan a los jueces de la república por disposición expresa del artículo 194 de la Ley 734 de 2002, no así para los empleados de la rama judicial el competente para investigar y juzgar será el superior jerárquico. Se recomienda leer la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia.    

De último, si bien sus códigos de ética son por virtud del legislador, regulan la actividad de índole privada, esto es para los diferentes códigos disciplinarios que regulan la ética profesional de las demás profesiones tales como: medicina, psicología, contaduría, ingeniería.

De otro lado, no menos importante, se encuentra bajo el ámbito según su naturaleza, me refiero al origen privado propiamente, como sacerdocio (sin importar la denominación) etc., en las cuales también se incluyen las conductas de las actividades deportivas; los cuales, en su mayoría, se rigen por sí mismos y constituyen sus propios regímenes que procuran encauzar la disciplina y sancionar los comportamientos atentatorios a las sanas costumbres del deporte. 

Por el grado de la relación especial de sujeción

Otra clasificación está determinada por el grado de la relación especial de sujeción, la cual en común los tratadistas así la han prescrito:

Por un lado, tenemos la relación especial de sujeción intensificada para los miembros de la Fuerza Pública, que compromete atender con mayor sacrificio el deber funcional, la disciplina se constituye como elemento esencial para la existencia de la institución y requiere del militar un compromiso con mayores exigencias que del funcionario del común. Se recomienda leer: (Lo que se debe conocer del nuevo régimen disciplinario de las FF.MM.)

Para los funcionarios y servidores públicos se habla de una relación especial de sujeción propiamente dicha, este régimen disciplinario ha ido incrementando el catálogo de faltas y sus sanciones, toda vez que la cultura de corrupción ha permeado las instituciones de los estamentos públicos y privado, política que ha permitido transmitir un mensaje de prevención y disuasión.     

Como colaboradores para la administración de la justicia, para el caso de los abogados existe la denominada: relación especial de sujeción distinguida o diferenciada, que en Colombia es de gran impacto judicial debido a las malas o inapropiadas prácticas de los abogados para con sus clientes, colegas y con la misma sociedad.

Finalmente, cuando se habla de las demás profesiones (médicos, odontólogos, etc.) y los deportistas, el régimen disciplinario que rige para éstos, se denomina como una relación especial de sujeción degradada, toda vez que el vínculo y la exigencia funcional, se delimita a un rol y una actividad muy específica que en resumen implica un impacto reducido.   

Por el control jurídico que se ejerce sobre los actos sancionatorios

Por último, en el ejercicio sancionatorio del Estado, conocido como ius puniendi, la entidad puede sancionar al disciplinado, que bajo la óptica de las decisiones jurídicas que se adopten, se pueden clasificar los regímenes por el control jurídico que se ejerce sobre los actos sancionatorios.

Este concepto se puede comprender de manera sencilla, en primer orden, de las decisiones que profiere la Procuraduría General de la Nación y las Oficinas de Control Disciplinario de las diferentes entidades públicas de cualquier orden, se realizan a través de actos administrativos, indistintamente si se les llama «fallos» y estos  imponen una sanción, el medio de control que se puede  interponer es el de nulidad y restablecimiento del derecho consagrado en 138 de la Ley 1437 de 2011, toda vez se trata de un acto administrativo.

Igualmente, para el régimen disciplinario de los abogados, si bien no existe propiamente un medio de control, se podrá por analogía decir que las decisiones se adoptan colegialmente en providencias llamadas: sentencias que profieren los Consejos Seccionales de la Judicatura y únicamente se puede interponer el recurso de apelación, en la medida que dichas decisiones son de carácter jurisdiccional, en otras palabras, no existe un medio de control, solo se invoca un recurso.

A manera de conclusión, la relación especial de sujeción, en cualquiera de los regímenes que se erigen en el derecho disciplinario colombiano, la doctrina y la jurisprudencia la han denominado como un elemento dogmático superior, el cual distingue a esta rama del derecho sancionador como una de sus características más sobresalientes.

De allí que muchos funcionarios públicos al verse envueltos en investigaciones desconocen la trascendencia de este elemento, incluso los defensores de confianza o de oficio, no comprenden dicho concepto, el cual es el «fundamento del derecho disciplinario y se constituyen en el principal criterio de imputación de la conducta disciplinable» (Sánchez. 2018, p.125) no solo es identificar el vínculo que el sujeto tenga con la entidad estatal, sino también el comportamiento en desarrollo de sus funciones comprometa la integridad de dicha función.

Es por eso que crece la importancia de necesitar una adecuada representación en un proceso disciplinario.

Por: JOHANN CLAVIJO RAMOS – Abogado Especialista Derecho Sancionatorio

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